La última semana me ha rondado en la cabeza la canción “agua” de jarabe de palo y hasta ahora caigo en cuenta que es tal vez el primer momento en que me enamore de mi mejor amigo y es el himno perfecto que describe la sensación de impotencia al tener todo el día a alguien que te gusta un montón, esa persona que quieres tener al lado y agarrarlo a besos apasionadamente, acariciar hasta el último recoveco de su cuerpo y mientras pasan todos esos pensamientos lujuriosos por tu mente de repente él te mira y te pregunta:
-¿le pasa algo?
Y uno con la sonrisa nerviosa de idiota le dice no ¿por qué?
-es que lo veo como en otro planeta
Yo! no para nada
-esta tragado jajaja ¿quien le quita el sueño ah?
Yo nunca me trago, eso es para los bobos que entregan el corazón.
-Nunca cambia no!
Y así pasa una y otra vez hasta que algún día uno toma la decisión de dar el primer paso y enfrentar la cruda realidad.
Era la época de colegio donde por ese entonces desde noveno me había hecho amigo de un chico de cabello mono con corte militar, más alto que yo (por lo general cualquiera es más alto que yo), delgado pero con los músculos definidos, de ascendencia paisa y de ojos grandes y verdes, pestañas largas, crespas y doradas como los pétalos del girasol, como amigo tenia el privilegió de hacer tareas todos los días en su casa así que de vez en cuando me recibía con su pantaloneta y camiseta del colegió, de esas pantalonetas que son cortas y camisetas que son casi transparentes que no dejan mucho a la imaginación, verle las piernas me producía algo inimaginable y ni hablar de alegría tan profunda que me daba cuando me decía que trasnocháramos juntos, saber que tal vez me iba a quedar en la misma cama con él me ponía a mil, pero siempre dormía a los pies y no es muy sexi-seductor oler la pecueca de otra persona, hasta ahí me llegaban los momentos sexo-imaginarios.
Pasaron tres años en la misma situación hasta que un día llevado por el deseo y con la convicción que nada me era imposible(en este momento empecé en el camino sin fin del egocentrismo) aproveché que mi familia estaba fuera de la ciudad y realicé una pequeña reunión donde me aseguré que los invitados serian forzados a quedarse a dormir y como estaba jugando en mi territorio nada impediría que se consumara todo el deseo reprimido de todo este tiempo y así fue, tragos fueron y vinieron y al finalizar la noche acomodé a todos mis compañeros en camas distintas y el postre lo deje en la cama de mis papas junto con otros dos compañeros para no levantar sospechas de mis planes, así que como un borrego que va ha ser sacrificado lo acomode en la esquina izquierda de la cama, yo en medio y mis otros dos compañeros en el lado derecho, cuando sentí que todos estaban dormidos, mis manos empezaron el duro trabajo de descubrir si mi mejor amigo, primero era gay y segundo si yo le gustaba, así que suavemente empecé a subir su camiseta y a juguetear con el ombligo, como no vi desaprobación alguna metí mis dedos entre la pretina del bóxer y para mi sorpresa estaban los cuerpos cavernosos llenos de sangre dispuestos a lo que sea, mi corazón vibraba como diapasón cogido a golpes con un martillo, ese escalofrió que me indicaba que todo lo prohibido había sido profanado y tenia vía libre para dar vuelo a todas las recopilaciones eróticas que había imaginado desde que lo conocí, entumecían mis dedos y hacían que mi garganta pidiera sin control agua, una y otra vez trague saliva ( lo cual es incomodo porque siempre demuestra las ganas que uno le tiene a la otra persona, ojo no muestren el hambre en la primera estocada), la emoción de sentir como mis dactilares rosaban todo lo que representaba ese falo erecto para mi convicción de la traga correspondida tenia que ser contenida para evitar que mis amigos al lado no se despertaran de repente y destruyeran el juego que había iniciado, en un momento dado se dio la vuelta y para mi fue una señal que quería que le cogiera las nalgas, se las toque un momento y luego mi dedo pulgar entro y salió varias veces, al concluir la manoseada me dormí, al otro día solo recuerdo que estaba como el baloto, acumulado y me dolía el estomago, tanta excitación sin abrir la represa es un gran problema así que fuí al baño a eliminar posibles hijos y al regresar todos estaban reunidos y me preguntaron que si sufría de sonambulismo, les dije que a veces y ahí comprendí que el maldito me había delatado y se había hecho pasar por violado y yo quede como el gay violador del colegio, los meses restantes fueron un verdadero mal karma para mí, mi curso era de treinta hombres una mujer y un gay, ya se imaginaran como me fue, pero no todo es malo, este momento amargo me abrió a nuevas oportunidades que me sirven para tener algo más que contar. Hoy me pregunto, ¿un heterosexual tiene erecciones cuando otra persona del mismo sexo lo toca? Y tú ¿te has enamorado de tu mejor amigo?
-¿le pasa algo?
Y uno con la sonrisa nerviosa de idiota le dice no ¿por qué?
-es que lo veo como en otro planeta
Yo! no para nada
-esta tragado jajaja ¿quien le quita el sueño ah?
Yo nunca me trago, eso es para los bobos que entregan el corazón.
-Nunca cambia no!
Y así pasa una y otra vez hasta que algún día uno toma la decisión de dar el primer paso y enfrentar la cruda realidad.
Aquí les dejo el link http://www.youtube.com/watch?v=lY-PO1SOzgs buena canción.
Era la época de colegio donde por ese entonces desde noveno me había hecho amigo de un chico de cabello mono con corte militar, más alto que yo (por lo general cualquiera es más alto que yo), delgado pero con los músculos definidos, de ascendencia paisa y de ojos grandes y verdes, pestañas largas, crespas y doradas como los pétalos del girasol, como amigo tenia el privilegió de hacer tareas todos los días en su casa así que de vez en cuando me recibía con su pantaloneta y camiseta del colegió, de esas pantalonetas que son cortas y camisetas que son casi transparentes que no dejan mucho a la imaginación, verle las piernas me producía algo inimaginable y ni hablar de alegría tan profunda que me daba cuando me decía que trasnocháramos juntos, saber que tal vez me iba a quedar en la misma cama con él me ponía a mil, pero siempre dormía a los pies y no es muy sexi-seductor oler la pecueca de otra persona, hasta ahí me llegaban los momentos sexo-imaginarios.
Pasaron tres años en la misma situación hasta que un día llevado por el deseo y con la convicción que nada me era imposible(en este momento empecé en el camino sin fin del egocentrismo) aproveché que mi familia estaba fuera de la ciudad y realicé una pequeña reunión donde me aseguré que los invitados serian forzados a quedarse a dormir y como estaba jugando en mi territorio nada impediría que se consumara todo el deseo reprimido de todo este tiempo y así fue, tragos fueron y vinieron y al finalizar la noche acomodé a todos mis compañeros en camas distintas y el postre lo deje en la cama de mis papas junto con otros dos compañeros para no levantar sospechas de mis planes, así que como un borrego que va ha ser sacrificado lo acomode en la esquina izquierda de la cama, yo en medio y mis otros dos compañeros en el lado derecho, cuando sentí que todos estaban dormidos, mis manos empezaron el duro trabajo de descubrir si mi mejor amigo, primero era gay y segundo si yo le gustaba, así que suavemente empecé a subir su camiseta y a juguetear con el ombligo, como no vi desaprobación alguna metí mis dedos entre la pretina del bóxer y para mi sorpresa estaban los cuerpos cavernosos llenos de sangre dispuestos a lo que sea, mi corazón vibraba como diapasón cogido a golpes con un martillo, ese escalofrió que me indicaba que todo lo prohibido había sido profanado y tenia vía libre para dar vuelo a todas las recopilaciones eróticas que había imaginado desde que lo conocí, entumecían mis dedos y hacían que mi garganta pidiera sin control agua, una y otra vez trague saliva ( lo cual es incomodo porque siempre demuestra las ganas que uno le tiene a la otra persona, ojo no muestren el hambre en la primera estocada), la emoción de sentir como mis dactilares rosaban todo lo que representaba ese falo erecto para mi convicción de la traga correspondida tenia que ser contenida para evitar que mis amigos al lado no se despertaran de repente y destruyeran el juego que había iniciado, en un momento dado se dio la vuelta y para mi fue una señal que quería que le cogiera las nalgas, se las toque un momento y luego mi dedo pulgar entro y salió varias veces, al concluir la manoseada me dormí, al otro día solo recuerdo que estaba como el baloto, acumulado y me dolía el estomago, tanta excitación sin abrir la represa es un gran problema así que fuí al baño a eliminar posibles hijos y al regresar todos estaban reunidos y me preguntaron que si sufría de sonambulismo, les dije que a veces y ahí comprendí que el maldito me había delatado y se había hecho pasar por violado y yo quede como el gay violador del colegio, los meses restantes fueron un verdadero mal karma para mí, mi curso era de treinta hombres una mujer y un gay, ya se imaginaran como me fue, pero no todo es malo, este momento amargo me abrió a nuevas oportunidades que me sirven para tener algo más que contar. Hoy me pregunto, ¿un heterosexual tiene erecciones cuando otra persona del mismo sexo lo toca? Y tú ¿te has enamorado de tu mejor amigo?



