No es
bueno criticar la forma de actuar, vestir y llevar el cabello de alguien, pero
en este caso de haber utilizado la cámara
web antes de salir a una cita a ciegas, creo que mejor me hubiera quedado
almorzando en el restaurante donde conocí a mi lobito
favorito. Todo empezó un día en el que un mensaje me llego a la bandeja de
una de las tantas páginas en las que me he inscrito para conocer gente y para
que, pero si que he conocido gente desde
locos, locas, dementes, sexo-maniáticos, así como personas humildes y carismáticas
que me han dado momentos de felicidad. El mensaje era algo común un hola y una
cuenta de skype para hablar en cualquier momento porque el problema de estas
páginas es que te dan un mes gratis, te vuelves un adicto a enviar guiños y
mensajes y al mes te cobran y si no pagas pues te jodes ya no puedes si no
enviar pinches 8 mensajes y que decir de los perfiles, solo se puede entrar a
un numero de perfiles limitados de hay que uno ya no pierde el tiempo entrando
a ver las fotos hilarantes que suben algunos y que hacían de mis tardes de ocio
toda una delicia. Este perfil en particular me gusto, a pesar que no tenia
fotos del personaje en cuestión tenia fotos del amazonas y el amazonas es uno
de mis lugares favoritos dan ganas de volver una y otra vez, hay tantas cosas
por hacer que en un solo viaje no se alcanza a recorrer y visualizar toda su
hermosura, así que empecé a chatear con él por skype, cabe agregar que el man
si estaba zafado me decía que era un extraterrestre y creía en que la mente
tenia el poder de curar todo (yo creo lo mismo pero no por eso soy
extraterrestre), pero aun así me gustaba hablar con él.
-Hostia
tío que voz que tienes- me dijo en la primera llamada que recibí ¿Eres
colombiano? Fue lo primero que se me ocurrió al escuchar ese vozarron, no lo
voy a negar me impacto y el segundo detalle que me causo seguridad de salir con
él algún día fue el hecho de que el suscito esa pregunta que muy pocos se
atreven a hacer ¿botas plumas? –Con esa voz te puedo decir que no así que no
tengo que estar detras tuyo sacudiendo
las plumas que botas- sonreí un momento y le dije que no botaba pluma. Nota mental: si alguien pregunta lo de
botar plumas uno asume que el obviamente no bota plumas, porque es muy ilógico preguntar
por algo que te incomoda cuando tu mismo haces esas cosas incomodas. Más tarde
en el chat me propuso salir y escribió algo que me dejo sin fundamentos para
sacarle el chulo sin h “no me des excusas por favor veámonos”, un man seguro de
si mismo mata enserio que sí.
Soy de
las personas que no se complican, así que le dije que nos viéramos cerca a mi trabajo,
gran error de novato en la primera cita no se te ocurra llevar a alguien a
comer cerca al trabajo donde tus compañeros te pueden ver, puesto que a un si
ya salí del chifonier es incomodo quedar como el más necesitado y el que anda
buscando macho a como de lugar. Y otro error fue invitarlo a un centro
comercial donde en día de paga todos llegan a almorzar, es cómo una ceremonia
mensual en la que todos los recién hacendados (hacendado por unas horas) buscan
gastarse el sueldo con el que sobrevivirán el mes en un solo día, con estos dos
puntos negativos en mi contra, inadvertidos y yo desapercibido en el tema de
las citas a ciegas me fui como condenado
a pena capital sin saber la guillotina que se cernía sobre mi cuello.
Llegue
5 minutos temprano como buen rolo y comencé a revisar el terreno me ubique en
un punto estratégico donde pudiera ver la llegada del susodicho, esperé
paciente cuando recibí la tan esperada llamada, cuando logre ubicarlo realice
una comparación mental entre la foto de skype y la persona que tenia al frente
y realmente la combinación de caja fuerte (que solo él se la sabe) que tenia en
ese momento no se parecía en lo absoluto a la foto que tenia en skype, solo
puedo decir que la camisa blanca ajustada desabotonada, abierta hasta la mitad
del pecho y cuello en bandeja con el pantalón verde ajustado y cresta pintada
de azul y verde no era en realidad una alusión a la masculinidad si no a los
pavos reales tan coloridos y que dejan regadas plumas al pasar. En ese momento
solo se me ocurrió llevarlo tan lejos de centro comercial como fuera posible,
ya estaba cantando victoria cuando recibí una llamada diciendo, -oye y ese tipo
tan boleta de donde lo sacaste, estaba mejor el vendedor de ropa interior de la
vez pasada, en ese momento mi cara se puso roja y con malgenio pregunté en
donde estaba y seguía molestando una y otra vez, pues ya era demasiado tarde lo
que intentaba ocultar ya estaba a la luz del sol y lo peor es que siempre me
dijo que era un extraterrestre y no le quise creer.


